La Plaza
Nueva de Arriba destaca por sus soportales y por su bello jardín, tanto en verano,
verde y cuidado, como en invierno, cuando puede lucir alguna nevada.
Los
soportales imitan a los de la Plaza Mayor de la villa y son cobijo de las vecinas
que se reunen para jugar a la brisca los domingos y fiesta de guardar, o simplemente
para "tirar del obillo" mientras hacen sus tareas de ganchillo o de
punto.
La Plaza
Nueva de Abajo tiene además del jardincito un pequeño coso con arena donde los niños de los alrededores
disfrutan jugando a los toros y haciendo castillos.